jueves, 19 de noviembre de 2015

Melodía encadenada


Escalas, ¿dónde están?, refunfuño Palabras, no se vayan, ¿sí?, ¡aparezcan! El cielo blanco engorda más la sombra Tortura, revienta mil agujas en mis ojos.

Tú, Neanderthal, bisabuelo de Beethoven Envíame clarines con tus muertos y violines Tú, Guitarrero, el guitarrista de las cuevas Quítale a Chocano sus trompetas de cristal.


Autor(s): Tolentinio, Luis Antonio
Fuente: Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas - UPC
URL: http://hdl.handle.net/10757/581479

En la mira




Autor(s): Cornejo Mirando, Stefanie KarinaSantiago Llajaruna, Brenda ElizabethBerrocal Torres, JazmínQuiñones Valverde, Lucía Carolina
Fuente: Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas - UPC
URL: http://hdl.handle.net/10757/581482

Vallejo en Pere Lachaise

César despertó una mañana, se sintió ausente y confirmó que le habían arrancado la vida. Se quitó los algodones de la nariz frotándose con sus dedos sucios, carcomidos por el tiempo, mientras recordaba qué tan poco había muerto aquella vez en París. Se levantó. Caminó lentamente por la habitación donde se encontraba y decidió subir por la escalera que se veía en el extremo del cuarto maloliente. Todo andaba empolvado, sucio, irrepetible, como él mismo se sentía entonces. Subió haciéndose paso entre las telarañas, cogiéndose de una baranda oxidada por el olvido, hasta que llegó a la parte superior. Tocó el techo y le pareció exageradamente compacto, como si la casa toda fuera de piedra. Empujó y golpeó hasta que le dolieron los puños: se sintió inútil, como si estuviera muerto otra vez.

Autor(s): Cangalaya Sevillano, Luis Miguel
Fuente: Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas - UPC
URL:  http://hdl.handle.net/10757/581585

Horror






Autor(s): Villacorta Santamato, Jorge Luis
Fuente: Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas - UPC
URL:  http://hdl.handle.net/10757/581582

Introyección

Martín Lawson volvió a Nueva York en noviembre de 1945. Compró una casa en las afueras de la ciudad con el dinero que el Gobierno le había otorgado por su servicio en la guerra y los ahorros de toda su vida militar. Se mudó a una semana de haber llegado al país con su esposa, quien había cruzado el Atlántico por primera vez, e intentó alejarse de quienes le recordaban su vida anterior a sus cicatrices. Conoció a Danielle Gaumont, enfermera de la Francia Libre, cuando su pecho fue impactado por una metralla. Gaumont había escapado de París hacia Vichy, luego de la ocupación alemana, mientras que Lawson había desembarcado en Normandía. Danielle lo había curado las heridas y alimentado a diario; lo había acompañado en los delirios de la fiebre y los recuerdos; le había leído historias que su madre le contaba de pequeña, mientras él imaginaba agonizar. Cuando creyó que el momento era apropiado, tuvo que contarle que la guerra había concluido solo para él, que tendría problemas para respirar por el resto de sus días y que regresaría a casa como un héroe.

Autor(s): García Herrera, Gabriel Jesús
Fuente: Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas - UPC
URL:   http://hdl.handle.net/10757/581583